
No te establezcas en las provisiones temporales, no construyas una casa donde solo levantarás una tienda, sigue adelante. El desierto es solo una estación, tu destino es la bendición permanente. Pasa a través del desierto y no te detengas.
Éxodo 3:17
“y he dicho: Yo os sacaré de la aflicción de Egipto a la tierra del cananeo, del heteo, del amorreo, del ferezeo, del heveo y del jebuseo, a una tierra que fluye leche y miel”.
No te detengas, tu destino no es lo que estás viendo en tu presente, puede que estés en el desierto pero no estás llamado a edificar en él, estás llamado a avanzar con los ojos de la fe mirando hacia la meta, las promesas de Dios y lo que has creído; y por cuanto has creído, eso lo verás hecho una realidad.
Éxodo 3:17
“y he dicho: Yo os sacaré de la aflicción de Egipto a la tierra del cananeo, del heteo, del amorreo, del ferezeo, del heveo y del jebuseo, a una tierra que fluye leche y miel”.
No te detengas, tu destino no es lo que estás viendo en tu presente, puede que estés en el desierto pero no estás llamado a edificar en él, estás llamado a avanzar con los ojos de la fe mirando hacia la meta, las promesas de Dios y lo que has creído; y por cuanto has creído, eso lo verás hecho una realidad.








