No te establezcas en las provisiones temporales, no construyas una casa donde solo levantarás una tienda, sigue adelante. El desierto es solo una estación, tu destino es la bendición permanente. Pasa a través del desierto y no te detengas.

Éxodo 3:17

“y he dicho: Yo os sacaré de la aflicción de Egipto a la tierra del cananeo, del heteo, del amorreo, del ferezeo, del heveo y del jebuseo, a una tierra que fluye leche y miel”.

No te detengas, tu destino no es lo que estás viendo en tu presente, puede que estés en el desierto pero no estás llamado a edificar en él, estás llamado a avanzar con los ojos de la fe mirando hacia la meta, las promesas de Dios y lo que has creído; y por cuanto has creído, eso lo verás hecho una realidad.

3 comentarios:

Jenny dijo...

Hola amiga linda , queria desearte una linda semana llena del Señor.
te mando un gran abrazooo.

Sos mi Paz dijo...

Tan simple como eso...
Excelente blog, Un beso!

Julia dijo...

Muchisimas gracias por su compañía, y por sus comentarios tan reconfortantes. Jenny, querida amiga siempre es lindo tenerte por aqui. Bienvenida "Sos mi paz", voy a visitarte... Bendiciones!!!